Un Juego de Horror

Mi nombre es Jorge y hoy vengo a contarles una historia, la cual la viví con mis primos y mi amiga, es un poco misteriosa pero si la viví.
En mi infancia yo crecía de una manera divertida, al frente de mi casa vivía mi mejor amiga y mis primos vivían en otro sector, pero a diario venían a mi casa a jugar  o cosas por el estilo.
Bueno aquí el misterio empieza a cobrar vida, era un día normal desde el simple sonido del gallo de mi vecino  hasta el sonido del trafico vehicular, me arregle para poder ir a jugar, le timbre a mi amiga  y le propuse que si quería jugar,al rato llegaron mis primos exactamente una prima y dos primos, estábamos todos reunidos en el anden de mi casa.
Eran las 12:30 del medio día, mis padres no estaban y estaba totalmente vació ese lugar,mi casa, no se escuchaba ni una sola alma.
Mi prima que era mayor que nosotros con firmeza y disposición no dijo que si queríamos jugar CUPIDO, un simple juego que consiste de dos monedas, nosotros nunca lo habíamos jugado ni lo conocíamos pero sin embargo lo decidimos jugar.
Ella nos dijo que el juego era un poco raro, misterioso y fantasmal, nosotros asustados retiramos nuestra aceptación de jugar, sin embargo ella nos convenció de tal forma que no le pudimos decir que no.
Nos sentamos en mi pieza, hicimos un círculo y nos tomamos de la mano, nos paso un escalofrío impresionante, no le pusimos cuidado y seguimos jugando.
Se lanzaron las monedas al piso, me acuerdo que eran dos monedas de cien pesos, la cara de la moneda era si, el sello era no y los dos eran tal vez.
Primero tratamos de de invocar un espíritu hasta que lo conseguimos, desde ahí empezaron las tensiones entre nosotros, temblábamos de miedo y sabíamos que iba a ocurrir algo, de pronto sentimos una carga negativa en la casa, que nos vigilaba de una manera terrorífica. 
Seguimos jugando, mis primos, mi amiga y yo asustados no decidimos jugar mas, entonces se lanzaron las monedas haber si nos podíamos liberar de esa extraña presencia que nos tenia de una manera atemorizante unidos hacia ella y que en nuestros corazones infundaba un llama de terror.
Uno por uno fuimos liberándonos de esa presencia, salíamos con la piel tiesa, totalmente petrificados y con una mirada de temor como si hubiéramos visto al mismísimo diablo, al final quedó un primo, el ya no aguantó mas y cayó en un inmenso mar de lágrimas, atrapado por esa presencia infernal y su desesperación.
Nadie lo podía controlar ni tranquilizar , estaba asustado y nos miraba con una cara de pánico.
En ese momento llego un tío el nos vio de esa forma y vio a mi primo llorando y asustado,nos sacó a todos y de una forma extraña le dio una bendición a mi primo y al lugar donde jugamos, todos nos calmamos pero sentíamos que todavía estaba esa presencia que aterrorizaba nuestras mentes, después de habernos calmado no volvimos a tomar ese tema.
Desde ese día le tengo miedo a los juegos espirituales y no es agradable sentir esa sensación, mis primos están bien menos el último que nunca fue liberado y este es el día de que esta presencia lo persigue a donde el vaya, esperando que el muera para que su alma se vaya con el.